IN WHO DO I TRUST?

Toda leyenda tiene un comienzo. La de TK comenzó con una pasión personal por el hockey. Una pasión que despertó en un aún joven Thomas Kille.

Su entusiasmo lo llevó a competir en más de 60 partidos con el Equipo Nacional Alemán Junior. Seguido del honor de verse nombrado capitán del equipo nacional Sub-21. Esto le permitió, sin mayor demora, jugar entre los grandes atletas de la Liga Nacional.

En los años 70s, Thomas Kille vio que existía la oportunidad de mejorar los sticks de hockey sobre cesped que se utilizaban por ese entonces y no la desaprovechó.